Bienvenidos al blog de los Sexys online, diviértete con los chistes y los gifs y no te olvides de comentar....!!!!!
Mostrando entradas con la etiqueta HISTORIAS DE AMOR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HISTORIAS DE AMOR. Mostrar todas las entradas
¿QUE ES EL AMOR?
En una de las salas de un colegio había varios niños. Uno de ellos preguntó:
- Maestra... ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
- Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.
El primer alumno respondió:
- Yo traje esta flor, ¿no es linda?
Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo:
- Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.
El tercer alumno completó:
- Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido.
Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio. Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada porque no había traído nada. La maestra se dirigió a ella y le preguntó:
- Muy bien: ¿y tú?, ¿No has encontrado nada?
La criatura, tímidamente, respondió:
- Disculpe, maestra. Ví la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Ví también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Ví también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido. Por lo
tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo mostrar lo que traje?
La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.
Sabes, esto me lo envió quien me enseñó, que el amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder.
Amar es llevar en el alma, es Recordar, es Disfrutar, Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.
MENSAJE DE LAS ESTRELLAS
Existían millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas, azules.
Un día, inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron: - Señor Dios, nos gustaría vivir en la tierra entre los hombres.
- Así será hecho, respondió el Señor. Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, como son vistas para que puedan bajar a la tierra. Cuéntase que, en aquella noche, hubo una linda lluvia de estrellas.
Algunas se acurrucaron en las torres de las iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, otras se mezclaron con los juguetes de los niños y la tierra quedó maravillosamente iluminada.
Pero con el pasar del tiempo, las estrellas decidieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la tierra oscura y triste.
- Por qué volvieron? Preguntó Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo. - Señor, no nos fue posible permanecer en la tierra, allí existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia. Y el Señor les dijo: - Claro! El lugar de ustedes es aquí en el cielo. La tierra es el lugar de lo transitorio, de aquello que pasa, de aquello que cae, de aquel que yerra, de aquel que muere, nada es perfecto. El cielo es el lugar de la perfección, de lo inmutable, de lo eterno, donde nada perece.
Dios habló de nuevo: - Nos está faltando una estrella. Será que se perdió en el camino? Un ángel que estaba cerca replicó:
- No Señor, una estrella resolvió quedarse entre los hombres. Ella descubrió que su lugar es exactamente donde existe la imperfección, donde hay límite, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor.
- Que estrella es esa? Volvió Dios a preguntar. - Es la Esperanza Señor. La estrella verde. La única estrella de ese color.
Y cuando miraron para la tierra, la estrella no estaba sola. La tierra estaba nuevamente iluminada porque había una estrella verde en el corazón de cada persona.
Porque el único sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita retener es la esperanza. Dios ya conoce el futuro y la Esperanza es propio de la persona humana, propia de aquel que yerra, de aquel que no es perfecto, de aquel que no sabe
como será el futuro. Recibe en este momento esta estrellita en tu corazón, la esperanza, tu estrella verde. No dejes que ella huya y no permitas que se aparte.
Ten certeza que ella iluminará tu camino, sé siempre positivo y agradece a Dios todo. Se siempre feliz y contagia con tu corazón iluminando a otras personas.
LA FUERZA DEL AMOR
Primavera, tiempo de amor, perfume floral en el ambiente, temperatura ideal y hormonas a flor de piel.
Ausente, caminaba por la acera una tarde de primavera, pensando en sus cosas y recapitulando su vida.
Ana era una chica joven, casada desde hacia unos años y con una hija preciosa. Vivía feliz con su familia, desbordada por el cariño de su marido y con plena satisfacción de ver crecer a su adorada hija, pero su felicidad no era plena. En su interior, se debatía entre el amor de su marido y el amor de Juan, su amor de juventud, su único y gran amor.
Juan y Ana habían sido pareja durante su juventud, ambos vivían muy enamorados el uno del otro.
Habían compartido toda su juventud y fue eso quizás lo que hizo que su relación se deteriorara, su juventud.
Hasta la edad de 25 años Ana y su novio Juan compartían todo, pero en sus dos últimos años de relación, las discusiones eran mas frecuentes que de costumbre. Tal desesperada se volvió la situación que ambos decidieron darse un tiempo para reflexionar y aclarar sus ideas.
Pasaron semanas, meses, sin verse, sin hablarse, sin saber el uno del otro, que poco a poco se fueron acostumbrando a estar el uno sin el otro.
Fue en esa época, cuando Ana conoció a Pedro, su actual marido, un hombre bueno y gentil que amaba a Ana con locura. Tras un corto noviazgo se casaron y pronto tubieron a su primer y única hija.
Todo marchaba sobre ruedas, Pedro se desvivia por Ana y ella lo quería, pero no la llenaba plenamente, lo que sentía por Pedro no era amor o por lo menos no ese amor que sentía por Juan, su verdadero amor, su único amor. Eso estaba atormentando a Ana y en su interior sentía la necesidad de ver a Juan, de saber de el, de sentir nuevamente su presencia, de sentir sus manos, una caricia, un beso.
Ultimamente Ana estaba ausente, distraida, como en su mundo particular y solía salir sola a pasear.
En esa tarde en que Ana paseaba sola por la acera, con la mirada un poco perdida, y viviendo en su imaginación su propia historia de amor, una dulce melodía acaricio sus oídos. Provenía de un bar situado en esa calle por la que ella caminaba. Se repara frente a la puerta y presta atención a la melodía, era su canción, la canción favorita de Ana y Juan, esa canción con la que ambos se habían enamorado. No pudo resistir la tentación y entro en aquel bar para oír la canción y recordar viejos tiempos mientras tomaba un café sentada en la barra del bar.
Toma asiento y pide al camarero un café, vierte el azúcar y lo mueve con la cucharilla, todo esto mientras suena de fondo su canción.
Desde el otro lateral de la barra se oye una voz, "bonita canción" dice mientras observa a Ana. Ella se gira pues la voz le resultó conocida y para su asombro allí estaba, era Juan su gran amor.
El corazón empezó a latir deprisa y un escalofrío recorrió todo su cuerpo, no podía creerlo, después de tantos años y ahora estaba allí sentado junto a ella.
Con voz tímida Ana saluda a Juan y el hace lo propio con ella.
Juan se levanta de su sitio y se dirige hacia donde estaba Ana sentada, la mira fijamente a los ojos y volvió a saludarla "hola Ana, que tal estas, que de tiempo sin verte, como te va la vida". Ana sin salir de su asombro contesta amablemente a Juan.
Hablaron durante un buen rato y se contaron que tal les había ido durante esos años.
Juan propone a Ana pasear juntos por la calle y charlar de su pasado, Ana acepta encantada ya que en su interior anhelaba un momento así.
Juan habla de el, de su trabajo, de como le trataba la vida mientras Ana escuchaba con atención. Ana también cuenta a Juan como estaba, como le había tratado la vida. Le contó que estaba casada, que tenia una hija, hablaron del pasado, de sus vivencias en común.
El tiempo parecía detenerse en sus mentes, pero pronto habían pasado dos horas y la noche les sorprende paseando.
La luna luce brillante en el cielo, grande, esplendorosa, una magnifica luna de una noche de primavera. De fondo el rugir de las olas al romper en la playa y en el ambiente la dulce fragancia de las flores que brotan en primavera.
Ambos se sientan en un banco, junto al paseo marítimo y continúan con su conversación. La luna parece tener un brillo especial y la fragancia de las flores son como el mejor de los perfumes que embriagan el ambiente, todo en esta noche invita al amor.
Ana siente sobre sus hombros la suave brisa del mar que acude después de acariciar las olas cargada de aroma y sal. Se estremece un poco al sentir la humedad de la noche y Juan se percata de esto y con un suave gesto rodea con su brazo a Ana.
Ana se siente aliviada ante tan gentil acto por parte de Juan, pero en unos segundos rememora todos aquellos momentos vividos junto a su amado y siente la necesidad de volver a sentir ese amor que durante tanto tiempo lleva escondiendo en su corazón.
Juan mira a Ana fijamente, a los ojos, ella lo mira también y en un acto reflejo apoya su cabeza sobre el hombro de Juan. El besa a Ana en la frente, ella levanta nuevamente su mirada hacia Juan y suavemente acaricia con sus labios la mejilla de Juan. Una explosión de sensaciones recorren a ambos, se miran y toman aire profundamente.
Ana toma la mano de Juan y este corresponde apretando suavemente la mano de Ana, dando a entender que el también lo deseaba.
Bajan a la playa y pasean descalzos por la arena. De repente Juan se para, se sienta en la arena y Ana se sienta también a su lado. Ambos saben lo que va a ocurrir, pero ninguno de los dos da el primer paso aunque lo están deseando con todas sus fuerzas. Ana se recuesta sobre la arena, observando un magnifico cielo cargado de estrellas y con el deseo de que Juan la haga suya.
Un momento de duda, pero por fin Juan se decide. Se acerca y acaricia con sus labios los labios de Ana. La besa de nuevo, con mas intensidad casi dejando a Ana sin respiración. Ambos se agitan en su interior y arden en deseos de hacer el amor, pero se toman su tiempo. Empiezan a acariciarse, a besarse una y otra vez. Juan sube con su mano desde el vientre, acariciando su cuerpo, hasta llegar a su cuello, quita lentamente los botones de la camisa de Ana y deja al descubierto su cuerpo aterciopelado, blanco y suave. Para esos entonces Ana esta muy excitada y corresponde las caricias de Juan.
" Hazme tuya", dice con voz temblorosa. Juan se recuesta sobre ella y hacen el amor, intensamente, como si de la primera vez se tratase, con el cielo como techo y sin mas compañía que las olas que vienen y van. Ambos culminan con un intenso orgasmo. Para Ana ha sido la mejor de las experiencias y Juan ha sentido de nuevo la intensa fuerza del amor.
Complices de sus actos, se visten, se toman de la mano nuevamente y continúan su paseo de vuelta a casa. Cruzan el parque y a la salida de este hacen su ultima parada. Ambos se dan las gracias por tan maravillosa velada y acuerdan, que esa sera siempre su noche, que cada primavera volverán a reunirse y repetirán esta historia. Se miran nuevamente y se despiden hasta la próxima primavera. Así cada año por primavera Juan y Ana se vuelven a reunir en el mismo lugar y reviven su amor, solo ese día, año tras año hasta el fin de sus días.
Los Besos
Los abrazos las caricias, todas estas muestras de cariño nos matan, pero como los besos no hay nada igual.
Y no únicamente se trata de una actividad deportiva y sana, porque has de saber que en un beso pones en movimiento 34 músculos faciales y consumen 18 calorías, y además de que se activan un buen numero de neuronas......
¡¡ BUENO VAMOS A LO QUE REALMENTE NOS INTERESA!!.
Tipos de Besos
* De esquimal
Nada de boquita, aquí la herramienta es la punta de la nariz al rostro de pareja tocando primero la punta de la nariz, y de ahí puedes recorrer suavemente todo su rostro.
* De lengüita.
Y este seguramente es el mas seguido y delicioso de todos........ El beso es con los labios abiertos, las lenguas se tocan y exploran. Solo recuerda que no se trata de hacerle una limpieza dental a tu pareja......
*De Buzo
Es el beso de lengua aun que mas apasionado, mas profundo y mayor duración..... Ojo: No vayas a asfixiar a tu pareja........
"BESOS DEL ZODIACO"
El signo zodiacal también influye en el estilo de besar y de como les gusta ser besados... Averigua sus preferencias
ARIES
La ternura le sale sobrando, lo que esta persona tiene de sobra es energía y fuerza, así besa. Es en los mas besucones del zodiaco, y no pide permiso, es decir, es lanzadísimo y todo lo hace a gran velocidad. No apto para chicas tímidas que desean ser despertadas con un tierno beso del príncipe azul.
GÉMINIS
Aunque la fidelidad y la seriedad no son su fuerte, todo se le perdona porque la verdad es que besa delicioso lo peor del caso es que lo sabe) y le encanta esta actividad en la que se muestra juguetón y parlanchín.
LEO
¡¡ Agárrate Con esta persona!! la cosa se pone emocionante. Le gusta todo lo inusual, así que échale creatividad y pasión porque necesitas impresionarlo y luego.... adularlo!!! Solo así lo harás ronronear como a un minino.
ESCORPION
Dominante, con un toque de machismo, así son sus besos, fogosos y venenosos como su aguijón. No le gustan las cosas fáciles así que síguele el juego un rato y pónsela difícil, será todo un reto para el.
CAPRICORNIO
Otro mas del grupo de los racionales. Es un conquistador nato, un seductor, aunque no muy exigente ni muy brillante en el besuqueo.
PISCIS
El indeciso y unos cuates, ese es su apodo. Por ello tu tendrás que ser la persona de la iniciativa y la que tiene que mostrar el camino, el se dejara llevar y se amoldara a ti y a lo que tu deseas.
TAURO
Si hay algo que caracteriza a estas personas es su egocentrismo, así que también a la hora del besuqueo suele pensar en si mismo y no en su chica. No es muy emprendedor, es mas bien lento y poco creativo. En este caso, tu tendrás que inspirarlo y enseñarle a que te de lo que tu esperas y deseas.
CANCER
Esta persona es mas bien tímida, y tierna y protectora, es casi casi como apapachar a tu oso de peluche. Eso si hazte a la idea de que nunca va a ser un volcán en plena erupción.
VIRGO
Si hay una persona irracional y poco emocional, aquí la tienes. Así que con el te tienes que ir paso por paso para que se vaya emocionando, porque tarda en carburar. Seguramente tu tendrás que tomar la iniciativa y prenderlo. Pero una vez que agarra confianza... sus besos son de los mas fogosos........
LIBRA
Esta persona se saca un diez, porque sabe perfectamente que es lo que deseas y esperas de el. Las personas tímidas e inspiradoras pierden su tiempo con el, ya que busca alguien igual de Perdido que el.
SAGITARIO
Esta persona es aventurera, esta dispuesta y ansiosa de probar de todo, así que el surtido de tipos de besos estará de lujo: desde mordiscos tiernos hasta besos fogosos. Es apasionado y no le alta creatividad.
ACUARIO
Le sobra creatividad y le gusta echarla a andar. Es un gran besador, el único problema es que esta persona es de ojo alegre y considera que no tiene nada de malo tocar por aquí y por allá.
Una Lección de Informática - Cómo instalar el amor?
CLIENTE: Estoy llamando al departamento de Atención a Clientes?
EMPLEADO: Así es. Buenos días. En qué puedo ayudarle?
CLIENTE: Estuve revisando mi equipo y encontré un sistema que se llama AMOR pero no funciona. Me puede ayudar con eso?
EMPLEADO: Seguro que si. Pero yo no puedo instalárselo;
tendrá que instalarlo usted mismo, yo lo oriento por teléfono, le parece?
CLIENTE:: Si, puedo intentarlo. No se mucho de estas cosas, pero creo que estoy listo para instalarlo ahora. Por donde empiezo
EMPLEADO: El primer paso es abrir tu CORAZÓN. Ya lo localizaste?
CLIENTE: Si, ya. Pero hay varios programas ejecutándose en este momento? No hay problema para instalar mientras siguen ejecutándose?
EMPLEADO: Cuáles son esos programas?
CLIENTE: Déjame ver... Tengo DOLORPASADO.EXE, BAJAESTIMA.EXE, CORAJE.EXE y RESENTIMIENTO.COM ejecutándose en este momento.
EMPLEADO: No hay problema. AMOR borrará automáticamente DOLORPASADO.EXE de tu sistema operativo actual. Puede que se quede grabado en tu memoria permanente, pero ya no afectará otros programas. AMOR eventualmente reemplazara BAJAESTIMA.EXE con un módulo propietario del sistema llamado ALTAESTIMA.EXE. Sin embargo, tienes que apagar completamente los programas CORAJE.EXE y RESENTIMIENTO.COM. Estos programas evitan que AMOR se instale adecuadamente. Los puedes apagar?
CLIENTE: No se como apagarlos. Me puedes decir cómo?
EMPLEADO: Con gusto. Ve al menú INICIO e invoca PERDON.EXE. Ejecútalo tantas veces como sea necesario hasta que CORAJE.EXE y RESENTIMIENTO.COM hayan sido borrados completamente.
CLIENTE: Ok... listo. AMOR ha empezado a instalarse automáticamente. Es esto normal?
EMPLEADO: Si. En breve recibirás un mensaje que dice que AMOR estará activo mientras CORAZÓN este vigente. Puedes ver ese mensaje?
CLIENTE: Si, si lo veo. Ya se terminó la instalación?
EMPLEADO: Si, pero recuerda que solo tienes el programa base. Necesitas empezar a conectarte con otros CORAZONES para poder recibir actualizaciones.
CLIENTE: Oh, oh... Ya me apareció un mensaje de error. Qué hago?
EMPLEADO: Qué dice el mensaje de error?
CLIENTE: Dice "ERROR 412 - PROGRAMA NO ACTIVO EN COMPONENTES INTERNOS". Qué significa eso?
EMPLEADO: No te preocupes, ese es un problema común. Significa que AMOR está configurado para ejecutarse en CORAZONES externos, pero no ha sido ejecutado en tu CORAZÓN. Es una de esas cosas técnicas complicadas de
la programación, pero en términos no técnicos significa que tienes que "AMAR" tu propio equipo antes de poder "AMAR" a otros.
CLIENTE: Entonces, qué hago?
EMPLEADO: Puedes localizar el directorio llamado "AUTO ACEPTACIÓN"?
CLIENTE: Si, aquí lo tengo.
EMPLEADO: Excelente, aprendes rápido
CLIENTE: Gracias.
EMPLEADO: De nada. Haz "clic" en los siguientes archivos para copiarlos al directorio MICORAZON: AUTOPERDON.DOC, AUTOESTIMA.TXT, VALOR.INF y REALIZACION.HTM. El sistema reemplazara cualquier archivo que haga conflicto y entrará en un modo de reparación para cualquier programa dañado. También, debes eliminar AUTOCRITICA.EXE de todos los directorios ,y después borrar todos Los archivos temporales y la papelera de reciclaje, para asegurar que se borre completamente y nunca se active.
CLIENTE: Entendido. Hey! Mi CORAZÓN se está llenando con unos archivos muy bonitos. SONRISA.MPG se está desplegando en mi monitor e indica que CALOR.COM, PAZ.EXE y FELICIDAD.COM se está replicando en todo mi CORAZON.
EMPLEADO: Eso indica que AMOR está instalado y ejecutándose. Ya lo puedes manejar de aquí. Una cosa mas antes de irme...
CLIENTE: Si?
EMPLEADO: AMOR es un software sin costo. Asegúrate de dárselo, junto con sus diferentes módulos, a todos los que conozcas y te encuentres.
EJECUTA TU PROGRAMA "CORAZON"
AMOR DE VERANO
Desde tiempos inmemoriales, el verano es la época preferida para vacaciones, esa época en que la gran mayoría acude a las playas para sofocar el incesante castigo del sol. Al amparo de la noche, donde proliferan las fiestas y esos inolvidables amores de verano que todos hemos experimentado alguna vez, se desarrolla la siguiente historia.
Como cada año, a la llegada del verano, Luis se desplaza con su familia desde la capital a su lugar de vacaciones. Durante un mes, además de los amigos, deja atrás toda la rutina y el estrés al que esta
sometido, para pasar al descanso y la tranquilidad. Además vuelve a retomar a sus amigos de verano, esos inolvidables amigos que son como una segunda familia.
Para Luis, las vacaciones de verano, siempre han sido como una inyección de vitaminas para soportar el resto del año. Un año, que sin este respiro sería eterno, casi interminable.
En su periodo de vacaciones, Luis no pensaba en otra cosa mas que en divertirse con sus amigos, salir de fiesta y disfrutar de la playa.
Luis era un chico joven, divertido, agradable, bien parecido y con una predisposición especial al amor.
Todas las chicas quedaban encantadas con el y mas de una flirteaba, incluso las que ya tenían pareja.
En sus salidas de fiesta, conocía a innumerables chicas, unas en profundidad y otras mas superficialmente, pero ninguna llamaba la atención de Luis, o por lo menos, no como para enamorarse de ella.
Su parada diaria y obligada era en un bar de copas que había cerca del lugar donde residía en el cual se reunía el grupo de amigos para ir calentando motores y después mas tarde se movían por la ciudad en busca de fiestas veraniegas, bien en la playa o por las calles adyacentes.
Como siempre el fin de semana era un ir y venir de gente en todas direcciones. Toda la juventud andaba de un lugar a otro en busca de fiesta y diversión.
Este sábado precisamente, había una fiesta en la playa, en uno de estos chiringuitos playeros. Luis con sus amigos decidieron entrar para ver que tal estaba el ambiente. Todo muy concurrido y muchas chicas bailando, ideal para pasar una buena noche de fiesta. Pasaron al interior y se dirigieron a la barra para pedir unas bebidas, cada uno hizo su pedido y se sentaron en una mesa que había en un extremo. Allí charlando pasaron un buen rato y fueron consumiendo sus bebidas.
Luis, curioso por naturaleza, cogió el posa vasos y lo ojeó detenidamente, era una foto de una playa de arena blanca, agua cristalina y una palmera sobre la que estaba recostada un joven. "Algún día visitaremos un sitio como este", comentó Luis y todos su amigos asintieron.
Al girar el posa vasos para ver que había por la otra cara se dio cuenta que había dibujado un corazón y unas letras que decían "me gustas mucho". Aquello sorprendió un poco a Luis, pero no le dio mucha importancia, supuso que sería algún juego de alguien o quizás algún comentario que había escrito otro cliente, aun así lo guardó por lo curioso que le pareció.
Terminó aquella noche y cada uno regresó a su casa, pero Luis seguía recordando las letras de aquel posa vaso. Quien habría escrito aquello y sobre todo, para quien.
Pasaron los días y nuevamente ocurrió de nuevo, otro posa vaso con un nuevo mensaje, pero esta vez mas directo "Luis te quiero".
Casualidad o no, esta vez aparecía su nombre, quizás no fuese el o quizás si pero esto puso en marcha la imaginación de nuestro amigo Luis.
En su mente trataba de ponerle cara a la persona que escribía aquello. Sería una chica conocida, sería una completa desconocida o tal vez simplemente se tratase de una casualidad. En cualquiera de los casos Luis empezaba a tomar interés por aquellos mensajes.
De nuevo llegó el fin de semana y como era habitual se reunió el grupo en su bar de siempre. Luis estaba un poco ausente, tenía en su mente aquellos mensajes, miraba a todo el mundo y se preguntaba cual de las chicas que estaba viendo en ese momento podía ser, pero esta vez no hubo suerte, ningún mensaje. El grupo de amigos se movió por la ciudad en busca de un sitio donde pasar la noche, pero no hallaron ningún lugar de fiesta entretenido, así que decidieron acudir a la playa, para pasar la noche tranquilos sentado en la arena charlando y recordando momentos inolvidables. Ya bien entrada la madrugada regresaron a casa; Luis fue el ultimo en llegar a casa ya que esa noche era el conductor del grupo. Por el camino de regreso, Luis pensaba en los mensajes hallados en los posavasos y se preguntaba si serían para el.
Aparcó el coche junto a su casa, bajo y cerró la puerta, se dirigió hacia su casa pero antes de entrar recordó que en el maletero había guardado su bolsa en la que llevaba su cartera y el teléfono. Se dio la vuelta para recogerlo y al abrir la puerta del maletero vio que habían escrito en el cristal del coche, fijó bien su mirada en aquellas letras y pudo leer "Luis he de hablar contigo".
Como era posible, quien había escrito aquello si todo el tiempo estuvieron solos en la playa, nadie estuvo cerca de su coche y mucho menos tuvo tiempo de escribir nada o quizás si. Hubo un momento en que el grupo distrajo su atención al oír chapoteo en el agua, pudo ser entonces, pero si solo fue un momento, verdaderamente fue entonces, pudo ser, Luis estaba seguro que al llegar a la playa no había nada escrito en el cristal y desde su salida de la playa hasta llegar a casa no había parado en ningún sitio.
Luis recogió su bolsa subió a casa y se acostó a dormir, con la intriga de quien sería aquella chica.
Con la mitad de las vacaciones consumidas, nuestro amigo seguía sin tener noticias de ella pero anhelaba que llegase ese momento, la intriga hacia que a todas horas estuviese pensando en ello.
Una tarde decidió salir solo a pasear por el paseo marítimo, necesitaba despejarse y pensar en sus cosas.
Caminaba distraido, con la mente en otro sitio y la mirada dirigida al mar cuando tropezó con alguien, "perdón" exclamó instintivamente girándose ligeramente para disculparse. Al darse la vuelta vio a una chica recogiendo unos papeles del suelo, se agachó para ayudarla y cuando ella alzó la mirada no se lo podía creer, era Julia.
Julia era una antigua amiga que había conocido años anteriores en sus vacaciones a la cual hacía un par de años que no veía.
Dos años que habían sentado muy bien a Julia, se había convertido en una exuberante morena, había pasado de ser una adolescente a toda una mujer.
Tras la sorpresa inicial, Luis reaccionó y saludó a Julia con efusividad, trasmitiéndole cuanto se alegraba de verla. Julia también saludó a Luis de una forma un poco especial, como si estuviese deseando que aquello ocurriera.
Tras un primer intercambio de saludos y una complicidad en la mirada, Luis propuso ir a tomar algo juntos y Julia aceptó encantada. Hablaron y hablaron y cuando quisieron darse cuenta habían pasado mas de tres horas. Apresurados por el tiempo transcurrido, decidieron dar por terminado aquel encuentro y con un buen sabor de boca se despidieron. Caminaban en direcciones contrarias cuando Julia se detiene, se gira y habla a Luis, este alertado por la voz de Julia se detiene y se gira para dirigirse hacia ella. Cuando están frente el uno al otro, Julia propone a Luis salir de cena esa misma noche y el acepta encantado. Hacia las diez de la noche, que es la hora acordada, vuelven a encontrarse de nuevo en un pequeño parque que hay junto al paseo marítimo. Caminan tranquilamente charlando y contándose cosas el uno al otro. Ambos están muy entusiasmados y siguen con mucho interés la conversación del otro.
Julia está a punto de finalizar sus estudios y se convertirá en una buena doctora. Por otro lado Luis continua con sus estudios y aspira a ser un buen ingeniero mecánico que es lo que desde siempre a deseado.
Entre charlas llegan por fin al restaurante que Luis a elegido para la cena de esa noche, un tranquilo restaurante en las inmediaciones de una pequeña cala que los jóvenes solían visitar para pasar un buen rato en compañía de sus amigos y a la cual Luis y Julia también habían acudido en alguna que otra ocasión.
El ambiente es acogedor dentro del restaurante, esta especialmente acondicionado para parejas que desean pasar una agradable velada con su pareja.
El menú es amplio y variado, pero optan por cenar algo ligero y después de la cena unos helados a la orilla del mar para continuar con la velada.
Mientras cenan Julia y Luis se cuentan mas cosas de su vida, ambos están pasando una buena velada.
Julia desde siempre ha sido una chica enamoradiza y amante de la poesía. Una vez terminada la cena, enseña a Luis una poesía que ella misma esta escribiendo. Luis lee con atención aquella poesía que escribe Julia, es muy bonita, cargada de sentimiento y pasión, pero fuera de todo eso hay algo que llama mucho su atención, la caligrafía, esa letra le resulta conocida, pero de que.
Concluida la cena, salen del restaurante y se dirigen a una heladería cercana, allí se piden cada uno un helado y bajan hacia la playa paseando tranquilamente hasta llegar al paseo marítimo. Una vez allí se sientan en un banco mirando hacia el mar, conversan y disfrutan del agradable sonido que produce el ir y venir de las olas.
Luis que no para de cabilar, de repente cae en la cuenta de algo y pide a Julia que le deje de nuevo la poesía que esta escribiendo. Julia un poco extrañada ante tal petición accede y da a Luis el cuaderno donde escribe sus poesías. Luis lo toma con la mano izquierda a la vez que con su mano derecha saca del bolsillo de su pantalón un posavasos, bingo, por fin recordó donde había visto antes aquella letra.
Ante la atónita mirada de Julia, Luis comprueba que la letra de la poesía coincide con la de aquellos posavasos en los que encontraba aquellos misteriosos mensajes. Luis mira sonriente a Julia y esta se ruboriza al ver que su pequeño secreto queda al descubierto. Por fin Luis consigue poner cara a aquellos misteriosos mensajes que recibía en los posavasos. Por un momento se hizo el silencio, ninguno de los dos articulaba palabra alguna. Después de unos minutos Luis dice "así que eras tu". Julia asiente y por fin se atreve a hablar, si soy yo, siempre lo he sido, desde que te vi aquí de vacaciones me moría de ganas por hablar contigo, pero no me atrevía, así que decidí dejarte mensajes en los posavasos, así me era mas fácil y a la vez hacía mas interesante la situación.
Luis recapituló un poco, aquello cambiaba todo. De repente sintió una extraña sensación que le recorría todo el cuerpo. Después de aquella confesión de Julia, Luis sintió el amor de verdad por primera vez. Ambos quedaron en silencio mirando hacia el mar, Julia deseaba que Luis por fin se decidiera a dar el primer paso y la abrazara y la besara como desde hacia tiempo ella lo deseaba.
Por otro lado Luis abrumado ante aquella situación se preguntaba si Julia de verdad sentía amor por el.
Después de media hora en silencio Luis se gira y mira a Julia ella hace lo mismo y ambos se miran a los ojos, no necesitan decirse nada, sus ojos se encargan de transmitirse lo que cada uno siente por el otro. Después de unos minutos y ante la indecisión de Luis, Julia se aproxima un poco sin apartar su mirada, a Luis se le acelera el corazón pero siente la necesidad de besar a Julia. Se recrea en sus ojos y tras unos instantes mira los labios de Julia, ella recibe el mensaje y sabe que Luis esta a punto de besarla. Cierra los ojos y Luis se aproxima, despacio, hasta rozar sus labios con los de ella. Sus corazones laten a cien y ambos se funden en un intenso beso, ambos sienten que sus cuerpos se estremecen y culminan con un intenso abrazo que los une como si se tratase de un solo cuerpo.
Aquella fue la primera vez, su primera vez, aquella primera vez que se siente el amor de verdad.
Tras este día Luis y Julia se vieron a diario, compartieron todo y entre ambos surgió el fuerte vinculo del amor, ese amor que nace como un amor de verano y que en la mayoría de las veces se queda con nosotros para toda la vida.
Desde este día Luis y Julia vivieron felices y se demostraron amor eterno hasta el fin de sus días.
HITORIA REAL DE UN AMOR IMPOSIBLE
No siempre sabemos el porqué de las cosas que hacemos, simplemente las hacemos sin pensar el por qué. Pero aun sin saberlo, todo ocurre por un motivo concreto.
Muchas veces cruzamos puertas, que una vez cruzadas ya no hay vuelta atrás.
A veces las nuevas tecnologías nos traen sorpresas inesperadas que nos hacen replantearnos muchas cosas.
Esta es la historia de Pablo, una historia real de un amor imposible, redescubierto a través de las nuevas tecnologías.
Tras un pasado un poco tormentoso y partiendo de una relación frustrada por la juventud de nuestros protagonistas, Pablo se alejó de su amada con la idea de que sería para siempre.
Pablo era un joven introvertido, pero una vez tomaba confianza mostraba su personalidad tal cual era. Se enamoraba con facilidad pero debido a su timidez no le era posible declarar su amor a la chica de sus sueños. Así, sumido en su timidez, veía como una tras otra perdía a la chica de la cual se enamoraba.
La edad fue curtiendo la personalidad de Pablo he hizo que fuese tomando más confianza en sí mismo y esto le sirvió para ir dejando atrás su timidez he ir relacionándose más con las chicas hasta que estuvo preparado para declarar su amor a una chica. Decidió que ya era hora de dejar atrás su timidez y hablar con su amada.
Fue entonces cuando conoció a Isabel, una joven alegre y divertida y no tardó en enamorarse de ella.
Preparado para iniciar una relación en pareja decidió hablar con Isabel y declararle su amor, pero en principio ella no estaba enamorada de él.
Continuaron saliendo como amigos hasta que Isabel estuvo preparada para aceptar el amor de Pablo.
Tras un largo periodo de amistad, Isabel y Pablo iniciaron una relación de pareja que al principio comenzó bien, pero que no tardó en truncarse, en parte por la juventud de ambos y es posible que también influyera la inexperiencia de Pablo. Para él era la primera relación, la primera vez que se enamoró de verdad, la primera vez que besó a una chica. Todo esto despertó sentimientos en Pablo que él nunca había sentido, pero todo esto que para él era amor, para Isabel era obsesión por ella.
La relación entró en decadencia, la falta de comunicación hizo que todo se deteriorara rápidamente e Isabel y Pablo decidieron romper su relación ante la imposibilidad de arreglar su amor.
Pablo partió destrozado, con el corazón roto y dejando atrás una parte de su alma, para no regresar nunca junto a Isabel. Lo que comenzó como una preciosa historia de amor termino de la noche a la mañana.
Tras esta relación Pablo se replanteó su punto de vista sobre el amor. Sumido en la tristeza continuó con su vida, sin interés ni ganas de vivir. Entró en una profunda depresión y en silencio lloraba la perdida de Isabel tratando de encontrar una explicación a lo ocurrido entre ambos.
Apoyado por sus amigos, comenzó de nuevo a salir, comenzó a relacionarse de nuevo con los demás y tras un largo periodo, poco a poco fue aprendiendo a vivir sin Isabel.
Mejorado ya de su depresión, en una de sus salidas con los amigos, conoció a Marta.
Marta era una chica más joven que él, pero muy madura para su edad. Pasaban largo rato charlando y compartían sus experiencias en la vida.
Cada fin de semana se reunían con los amigos y pasaban muy buenos ratos juntos. Esto poco a poco fue devolviendo a Pablo las ganas de vivir, de salir, de compartir su vida y vivir nuevas experiencias y porque no, vivir de nuevo el amor.
No tardo en despertarse el interés por Marta y seguro de sí mismo le declaro su amor.
Marta venía de otra relación truncada y estaba un poco reticente al amor, pero decidió darse una oportunidad con Pablo. Comenzaron su relación y todo marchaba sobre ruedas. Con el tiempo comenzaron a hablar de sus planes en común y todo iba a las mil maravillas.
Tras un periodo considerable de noviazgo decidieron darse el "sí quiero" y muy enamorado el uno del otro se casaron para compartir sus vidas para siempre. La vida les sonreía y vivían felices profesándose amor el uno al otro. La felicidad no tardó en colmarles y vino su primera hija, una hija muy deseada y querida. La felicidad se hizo plena y vivían en perfecta armonía. Pablo cuidaba y mimaba a sus "niñas" que lo eran todo para él.
Tras casi 20 años de terminar su relación con Isabel, Pablo era un hombre nuevo, un hombre feliz y satisfecho con lo que la vida le había dado.
Pero por los caprichos del destino un día Pablo se acordó de Isabel, se preguntó a si mismo que tal le habría ido en la vida.
Tal era la curiosidad, que un día decidió buscar información sobre Isabel, su antiguo amor. Colocó su nombre en el buscador de una red social y bingo, devolvió resultado positivo. Pablo se debatió un poco entre la moralidad y la curiosidad pero esta última pudo más y envió una solicitud de amistad a Isabel. Con la esperanza de que Isabel devolviera repuesta a su invitación, cada día miraba en su perfil, pero no había señales de Isabel. Pablo entendió que ella no querría saber de él y perdió las esperanzas de que Isabel le contestara. Continuó con su vida y se olvidó de la absurda idea que tuvo, pero el destino quiso ser caprichoso de nuevo y tras dos meses de aquella invitación recibió respuesta de Isabel.
Isabel se había casado también y al igual que Pablo tenía una hija. Vivía feliz en compañía de su familia.
Estas inesperadas noticias alegraron a Pablo, sintió satisfacción al saber que Isabel había encontrado el amor y era feliz.
Tras unos días de aquellas noticias, Pablo coincidió por casualidad en línea con Isabel y tuvieron la oportunidad de hablar a través del ordenador. Era curioso, como después da casi 20 años sin saber el uno del otro, conversaron como si no hiciera más de dos días desde la última vez que hablaron.
Se contaron que tal les había ido la vida a cada uno en esos años, sus vivencias y sus añoranzas. Isabel, al igual que Pablo, tenía una hija que era su mayor satisfacción y su mayor felicidad. Así, sin darse ni cuenta pasaron varias horas charlando. Pablo quedó encantado de haber podido hablar con Isabel, de haber tenido noticias suyas, de saber que era feliz con su esposo y con su hija.
Isabel, a su vez, también sintió mucha alegría de saber de Pablo, de tener noticias suyas después de tanto tiempo. Esta fue la primera vez que habían hablado después de aquella ruptura.
Desde este día y cada vez más a menudo coincidían y charlaban, a veces hasta altas horas de la madrugada. Lo que comenzó como una simple curiosidad se estaba convirtiendo casi en una rutina. Poco a poco se estaban intensificando las conversaciones que mantenían Isabel y Pablo. Cada vez el contenido de estas conversaciones era más íntimo, con más carga emocional y más sentimientos.
Llevaban ya unos meses hablando cuando en una de estas conversaciones Isabel confesó a Pablo que lo tenía todo en la vida, que solo le faltaba el. Esto dejo a Pablo un poco fuera de juego, pero no le tomó demasiada importancia.
Pablo trataba de pasar más tiempo frente a su ordenador con la esperanza de que Isabel estuviese allí. Casi se hacía obligada la permanencia en línea para encontrarse con Isabel. Esto empezó a preocupar a Pablo y decidió hablar con Isabel para hacerle saber que no estaba bien lo que estaban haciendo, que aunque solo fuese a través del ordenador, hablaban de cosas que no era una conversación propia de amigos sino más bien una conversación de pareja y esto no era posible. Pablo tenía su esposa e Isabel también estaba felizmente casada. Pablo propuso dejar de charlar con ella y esto enfadó un poco a Isabel, ella comento que no hacían nada malo, que solo charlaban, que no había nada malo en ello.
Después de esto estuvieron un poco distanciados, pero no duró mucho tiempo, Pablo pensó en aquellas palabras de Isabel y comprendió que no hacía nada malo, que solo se trataba de una amistad que ya venía del pasado, aunque sí que le seguía preocupando el contenido de las conversaciones, pero decidió continuar adelante.
Poco a poco se fue creando un fuerte vínculo entre ambos y una amistad que sobrepasaba casi los limites. Se contaban todo, hablaban de cosas íntimas con toda naturalidad y compartían sus vidas, aunque lo hacían desde la distancia.
Mientras más hablaban, más cosas se aclaraban. Isabel estaba inmersa en una gran depresión tras unos problemas familiares. La compañía de Pablo y sus palabras alentaban a Isabel y esta a su vez empezaba a sentirse viva, a tener deseos de vivir y a darse cuenta de lo que realmente importaba en la vida.
La aparente felicidad de Isabel no era tal felicidad, se sentía sola, inmensamente sola. A su esposo lo quería pero realmente no estaba enamorada de él, era un cariño nacido del tiempo que llevaban juntos, pero su verdadero amor era Pablo, siempre lo había sido y siempre lo sería.
Pablo vivía feliz con su esposa y su hija, y hasta ahora no sabía realmente esta parte de la vida de Isabel. El, al contrario que Isabel no se sentía solo, ni mucho menos atravesaba la difícil situación por la que pasaba Isabel. Quería mucho a su esposa, pero su verdadero amor era Isabel, la quiso mucho en su juventud y la seguía queriendo.
Con el paso del tiempo ambos fueron capaces de decirse mutuamente lo que sentían el uno por otro. Esto hizo que tomaran la decisión mutua de quererse en la distancia y aunque lo suyo era un amor imposible, ambos se conformaban con hablar a través del ordenador y saber el uno del otro, así se sentían cerca.
Con frecuencia hablaban de lo que ocurriría el día que se encontrasen cara a cara. Ambos coincidían en lo mismo, se abrazarían y también cabía la posibilidad de besarse, pero esto último dependería del instante en que ocurriera y de la reacción de ambos. Los dos lo estaban deseando, los dos querían que eso ocurriese, es más, lo deseaban con todas sus fuerzas, pero siempre terminaban igual, no querían hacer daño a sus respectivas parejas.
Así fueron pasando días, semanas, meses y el paso del tiempo fue intensificando este deseo mutuo. En este tiempo habían estado pensando en la situación y lo que antes consideraban impensable, últimamente no era tan descabellado, el deseo podía más que la razón y en sus adentros ambos pensaban que no pasaría nada por verse, por darse un abrazo y sentirse cerca de verdad y es que en el corazón no hay quien mande.
Una de esas noches que dedicaban a conversar, Isabel manifestó a Pablo su intención de visitarlo, no sabía cuándo ni cómo, pero sí quería verlo. Esto puso un poco nervioso a Pablo, pero en sus adentros él también estaba deseando ver a Isabel, abrazarla, sentirla.
Por fin llego el gran día, Isabel tenía que atender unos asuntos personales, se ausentaría de su trabajo y al finalizar podría pasarse por donde trabajaba Pablo y podría dedicarle unos instantes, por fin podrían ver satisfecho su deseo. Ahora solo quedaba comunicárselo a Pablo y ver si él podría reunirse con ella, aunque solo fuesen unos minutos.
Ese mismo día Isabel hablo con Pablo y le comento sus planes. La respuesta de pablo fue rotunda, estaría allí puntual, ya el buscaría la forma de poder asistir a dicho encuentro. Faltaban unos días para ello, pero ya estaban nerviosos como si de dos adolescentes se tratase en su primera cita con la persona amada. Por fin se podrían ver en persona, por fin podrían abrazarse y sentir ese amor que ambos llevaban en su interior.
El gran día ha llegado y ambos estaban deseando que se produjese el esperado encuentro. Pablo desde su lugar de trabajo está pendiente y a las doce en punto que es la hora acordada aparece Isabel en su coche. Pablo de inmediato se dirige a la calle para encontrarse con su amada. Baja eufórico pero muy nervioso a la vez, Isabel también lo está, mientras más cerca está de ella más deprisa late su corazón, solo unos metros más, para poder ver a Isabel, para abrazarla para sentirla. Isabel divisa a Pablo por el espejo retrovisor y baja del coche, el corazón latía a mil, Isabel casi no podía articular palabra y Pablo igual. Los nervios hacen acto de presencia y estropean el esperado momento, dos besos y un cortés saludo por parte de Pablo es todo, no hubo abrazo, no hubo magia, pero fue un momento único, después de casi 20 años sin verse ahora estaban uno frente al otro. Un poco de protocolo, saludos cordiales y un poco de charla amistosa fue todo lo que hubo, pero fue un momento especial que no duró más de media hora. Ambos se despidieron con sabor a poco, pero satisfechos del encuentro.
En su charla nocturna comentaron el encuentro y ambos coincidían, quedaron encantados, a ambos les supo a poco pero fue especial.
Tras unos días, Pablo inesperadamente citó a Isabel, propuso verse de nuevo y desayunar juntos, así, de improviso, sin planear nada, de un día para otro, advirtió a Isabel que esta vez si que la abrazaría, que no se iría sin su abrazo. Ella aceptó, buscaría una excusa y estaría allí, para desayunar con él. Nuevamente podrían verse, otra nueva oportunidad para poder abrazarse, pero otra vez igual que la anterior, Isabel estaba más nerviosa aunque la primera vez y no hubo abrazo solo saludo cordial, aunque ambos estaban deseando hacerlo, ninguno dio el primer paso y solo desayunaron y hablaron de sus cosas.
Ambos continuaron con sus charlas, cada vez que podían se conectaban al ordenador y charlaban, comentaron varias veces sus dos encuentros, cambiaron impresiones y se confesaban lo que realmente habían sentido cada uno en esos encuentros.
Después de un par de meses y aprovechando que Pablo estaría solo, planearon un nuevo encuentro, esta vez nocturno, no sería mucho tiempo pero ambos necesitaban verse de nuevo.
Marta, la esposa de Pablo, trabajaría hasta tarde y su hija se quedaba a dormir con los abuelos, así que tendrían unos momentos para verse, esta vez era Pablo quien iría a ver a Isabel a su ciudad.
Llegó el día y a la hora acordada Pablo estaba esperando a Isabel en el lugar pactado. Isabel llego pasado unos minutos, subió al coche de Pablo y se alejaron a las afueras de la ciudad, debido a lo comprometido de la situación, tendrían que conformarse con verse en el coche. No tenían mucho tiempo pero esta vez sí estaban decididos a aprovecharlo. Se realizaron los saludos de rigor y pablo dijo a Isabel que esa noche no se iba sin su abrazo. Después de unos minutos de conversación Pablo se aproximó a Isabel, detuvo un momento su mirada en la de ella, abrió sus brazos y rodeó los hombros de Isabel, ella correspondió el gesto y también rodeó con sus brazos a Pablo, presionaron sus cuerpos uno contra el otro y se fundieron en un intenso abrazo. Una explosión de sensaciones contenidas recorrieron sus cuerpos, así estuvieron unos minutos, callados, abrazados el uno al otro, sintiendo su respiración entrecortada de la emoción del momento.
Después de tanto tiempo, después de aquella fracasada relación, ahora se encontraban los dos abrazados, plácidamente. Por unos instantes ambos recordaron sus inicios.
Mientras se abrazaban se propinaban caricias mutuas, tras esos primeros minutos separaron sus cuerpos, tomaron aire profundamente, nuevamente se miraron a los ojos y advirtieron lo que acontecería a continuación. Se aproximaron de nuevo sin apartar sus miradas, se detuvieron un momento a escasos centímetros el uno del otro y tras unos segundos los labios de Pablo se encontraron con los de Isabel. Un intenso beso que les recordó a aquella primera vez que se besaron, un beso que ambos recordaban y recordarían para siempre.
El resto del poco tiempo del que disponían lo dedicaron a abrazarse, acariciarse y besarse, no necesitaban hablar, ya sus cuerpos y sus sentimientos se encargaban de hablar por ellos.
Se despidieron con la satisfacción de haber podido realizar su deseo, abrazarse y besarse.
Tras este encuentro hubo algunos más, cortos pero intensos, incluso llegaron a pasear juntos por la playa en uno de esos encuentros.
Continuaron con su amistad y su clandestina relación, frecuentaban el chat donde hablaban y se contaban todo, tenían una bonita amistad y un intenso romance clandestino.
Pasado unos meses sin verse, surgió una nueva oportunidad de reunirse de nuevo, Marta, la esposa de Pablo tenía una cena de empresa y Pablo estaría solo esa noche.
Con tiempo prepararon ese encuentro, el sitio, la hora, el momento. Pablo tenía la excusa perfecta e Isabel se inventó una supuesta cena de amigas, todo parecía estar bien atado y ambos esperaban con impaciencia que llegase el momento. Cada uno por su cuenta preparaba el encuentro, pero ambos coincidían en estar juntos y amarse aunque solo fuese unos momentos.
Llego el gran día, un día que sería especial en la vida de ambos, por fin tendrían dos o tres horas para expresarse mutuamente su amor. Sentían que todo sería especial.
Se encontraron en el lugar y hora acordada, pero luego decidieron trasladarse a la zona de playa, un sitio más tranquilo donde no serían molestados por nadie. La noche comenzó con una conversación sencilla, pero poco a poco se fue haciendo más interesante. Para estar más cómodos se trasladaron a la parte trasera del coche donde estarían juntos, abrazados. No se hicieron esperar mucho las primeras caricias y los primeros besos, había que aprovechar el tiempo y el deseo de estar juntos era muy intenso. Pablo besaba a Isabel con pasión, primero por el cuello con suaves besos y pequeños mordisquitos que excitaban mucho a Isabel. Repetidamente se besaron, sus labios se buscaban y la excitación crecía en el ambiente, fuertemente se abrazaban y pablo comenzó a intensificar sus caricias. Con sus manos recorría los hombros de Isabel, sus brazos, bajó hasta su vientre y suavemente, con sus dedos, recorrió toda la zona, Isabel se agitaba con cada caricia y la excitación cada vez era mayor. Pablo metió sus manos bajo la blusa de Isabel y siguió con sus caricias, esta vez en contacto directo con su piel. Poco a poco fue subiendo por su cuerpo suave hasta llegar a su pecho y con suave presión agarro los pechos de Isabel. Para entonces Isabel experimentaba un estado de excitación muy alto y paso a la acción, se giró ligeramente y comenzó a besar a Pablo intensamente, con deseo, su respiración aumentaba y esto hacia excitar más a Pablo. Isabel besaba a Pablo en el cuello mientras él iba desabrochando la blusa de ella. En poco tiempo Isabel quedó con el pecho al descubierto, dos senos perfectamente simétricos estaban ahí esperando a que Pablo los acariciara. Seguían besándose con pasión, jugando con sus manos. Pablo comenzó a besar el cuello de Isabel, con su lengua hacía suaves caricias que excitaban intensamente a Isabel, comenzó a bajar por sus hombros mordisqueando suavemente, sin hacer daño, excitando a Isabel, para llegar a sus senos. Con su lengua dio una suave pasada sobre los senos de Isabel, primero uno, luego el otro, para entretenerse jugueteando con sus pezones, erizados por la excitación. Isabel no podía contener su excitación y besaba y acariciaba a Pablo desenfrenada mente. El, ante la actitud de ella, estaba también muy excitado, casi no se podía contener y deseaba poseerla, hacerla suya, hacer el amor con ella, entregarse a ella aunque fuese solo esa única vez, necesitaba saborear ese amor que sentían el uno por el otro, ese amor que nació hacía ya casi 20 años y que su corta madurez truncó.
Con gran excitación y la respiración entrecortada bajo con su mano por el vientre de Isabel para dirigirse hacia su entrepierna, deseaba acariciar su sexo. Con el miedo del rechazo por parte de Isabel, desabrocho su pantalón, bajo la cremallera y metió su mano. Isabel no opuso resistencia, estaba muy excitada y también ella deseaba poseer a Pablo, que fuese suyo y entregarse a él, necesitaba sentir que se habían amado de verdad.
Pablo pasó su mano suavemente sobre el sexo de Isabel, un par de suaves pasadas para luego introducir su mano y acariciar directamente sobre la piel.
Al sentir el contacto directo sobre la piel, Isabel se estremeció, un cosquilleo recorrió todo su cuerpo y el deseo de hacer el amor con Pablo era incontenible. Cómplices del momento que estaban viviendo, comenzaron a desnudarse mutuamente, despacito pero sin pausa, el deseo de entregarse el uno al otro era muy intenso pero había que hacerlo con amor y sentimiento.
Con caricias y besos acoplaron sus cuerpos y bailando al compás la danza del amor, se entregaron con inmensa pasión. Hicieron el amor apasionadamente, como nunca antes lo habían hecho, experimentaron sensaciones nuevas, sensaciones que no sabían que existían y al llegar el clímax una explosión de sentimientos y sensaciones invadió sus cuerpos. Con besos y caricias, culminaron el momento. Se mantuvieron unos minutos abrazados y transcurrido ese tiempo se vistieron, se besaron y abrazaron de nuevo. No fue necesario comentar nada, sus expresiones ya hablaban por sí sola, habían sido unos momentos maravillosos, unos momentos que jamás olvidarían y con una extraña pero placentera sensación decidieron dar por terminado el encuentro, era hora de regresar a casa.
Habían cruzado muchas puertas, puertas que no se deben cruzar, pues una vez cruzadas ya no hay vuelta atrás, se habían visto, abrazado, besado, acariciado, solo les quedaba esta puerta que cruzar, la última y la más importante de todas y lo acababan de hacer.
Hablaron después de lo ocurrido, de la verdadera importancia de lo que habían hecho y de las consecuencias que podía tener en ellos y en los suyos.
Ambos coincidían en lo mismo, eran felices en su mundo, tenían en casa todo lo que necesitaban, pero también tenían la necesidad de vivir ese amor que sentían el uno por el otro. Acordaron vivir sus vidas y procurarían encontrarse de vez en cuando para rememorar ese amor, para sentirse mutuamente y sentir el amor de verdad, un amor al que ya le había pasado su época, pero que seguía tan vivo como el primer día.
Así, por siempre y hasta el final de sus días, encontraron un hueco para reunirse de vez en cuando y amarse, un amor que los mantenía vivos y les daba fuerza y ganas de vivir.
TU NOVIO - TU AMIGO
Tu tienes un novio que cuando te llama generalmente lo hace por cumplir un horario. Tu amigo lo hace sin horario, solo porque quiere hacerlo.
Tu novio va a visitarte porque es día de cita. Tu amigo te busca cualquier día, porque para él no hay citas.
Tu novio te acaricia y te besa porque se cree con derecho de hacerlo. Tu amigo lo hace con mas ternura y sin derechos, solo porque le nace.
Tu novio va contigo por la calle como quien lleva una bandera. Pero tu
amigo es el único abanderado de tu corazón.
Piensa que tu novio te quiere por ser tu novio. Pero tu amigo te quiere mas siendo solo tu amigo.
Tu novio nunca te dirá la verdad por ser tu novio. Mientras que tu amigo
nunca te mentirá por ser tu amigo.
Tu novio tendrá otros amores ocultos porque tu no le bastas. Tu amigo podrá tener otras amigas, pero ninguna oculta para ti.
Tu novio nunca quisiera dejar de ser tu novio y ser solo tu amigo. Tu amigo busca llegar a ser tu mejor amigo, sin ser nunca tu novio.
Tu novio piensa que solo puede llegar a quererte como novia. Tu amigo
piensa que puede llegar a amarte, siendo solo tu amigo.
Dicen que son amores muuuuy diferentes, yo digo que tienen razón.
El amor de tu novio es por cumplir compromisos. El de tu amigo es mas
sincero, porque no hay compromisos por cumplir.
Cuando te peleas con tu novio todo termina entre los dos. Con tu amigo no te peleas, porque no hay nada que terminar.
Pero tristemente te engañas a ti misma insistiendo tener novio y no a un
amigo, por cumplir un compromiso con la sociedad, una apariencia distinta entre tus compañeras, o una disculpa en tu casa, en tu familia, ¿cómo poder estar o salir con él?, dirán: "como son novios hay que dejarlos".
¿Piensas que solo puedes llegar al altar vestida de blanco con tu novio-esposo?, pero... ¿será mas bello llegar al altar con tu amigo-esposo?
Después de la boda conocerás la otra mitad de la vida de tu novio que te ocultó.
Si te casas con tu amigo nada quedará oculto entre los dos.
Después de un año, o solo unos meses, cuando quizás al matrimonio lleguen la incomprensión y el desamor, y se termine la armonía y el cariño, quedarás sola y entonces añorarás a quien deberás amabas y ahora quisieras tener a tu lado: TU AMIGO DEL ALMA, QUE NUNCA TE OLVIDARÁ.
Por último solo me queda darles un consejo, aunque talvez no soy el indicado para hacerlo, pero lo hago con mucho cariño.
HOMBRES. Sean los mejores amigos de sus novias
MUJERES. Espero que tu también trates de ser la mejor amiga de tu novio.
LO PRINCIPAL EN UN NOVIAZGO ES LA AMISTAD, AUNQUE HAY QUIENES CREEN QUE NO EXISTE LA AMISTAD EN UNA PAREJA, YO CREO QUE SI. TU QUE CREES?,INTÉNTALO, VERAS QUE LA RELACIÓN QUE EXISTE ENTRE LOS DOS IRA MUCHO MEJOR.
HISTORIA DE AMOR
Érase una vez una pequeña isla, donde vivían todos los sentimientos: La Alegría, la Tristeza, la Vanidad. la Sabiduría, el Amor y otros.
Un día avisaron a los moradores de esta isla, que ésta iba a ser inundada. Muy asustado el Amor, se preocupó para que todos los sentimientos se salvasen. El avisaba a todos: "Huyan...la isla va a
ser inundada...huyan".
Todos corrieron y se embarcaron en lanchas para ir, hasta una montaña muy alta. Sólo el Amor no lo hizo, él quería estar un poco más en la isla.
Cuando el agua se acercaba cada vez más, él corrió a pedir ayuda.
Vio pasar a la Riqueza y le dijo: "Riqueza ¡me llevas contigo?: y la riqueza le dijo: "No puedo, mi lancha esta llena de oro y plata y tú no vas a caber".
Pasó entonces la Vanidad y el Amor le pidió:
"Vanidad ¡me llevas contigo?" ; y la vanidad le dijo. "No puedo, porque vas a ensuciar mi lancha nueva".
Pasó entonces la Tristeza, y le dijo: "Tristeza ¡puedo ir contigo?"; y la tristeza le dijo:"Oh amor, estoy tan triste que prefiero ir solita".
Luego pasó la Alegría, mas la alegría estaba tan alegre que no vio al Amor.
Ya desesperado al saber que moriría ahogado; el Amor comenzó a llorar. Pasó entonces un barquito y le dijeron: "!Sube Amor, yo te llevo!". Y el Amor subió.
Estando ya en la parte alta de la montaña, el Amor le preguntó a la Sabiduría: "Sabiduría, ¡Quién era el del barquito que me trajo hasta aquí?
Y la Sabiduría le dijo: El Tiempo.
El Amor le replicó: ¡El tiempo?; pero ¡por qué sólo el Tiempo me quiso traer?.
Y la Sabiduría le contestó: "Porque sólo EL TIEMPO es capaz de ayudar a entender a un GRAN AMOR".
Estoy Volando
Había una vez un chiquillo que vivía en un orfanato.
El chiquillo siempre deseaba volar como un pájaro. Le costo entender porque no pudo volar. Había pájaros en el zoo mucho más grandes que él y ellos podían volar. -¿ Porqué no puedo volar?- pensaba , - ¿Hay algo defectuoso conmigo?- se preguntaba.
Había otro chiquillo que era cojo. Siempre había deseado andar y correr como los demás niños y niñas.
-¿Por qué no puedo ser como ellos?- pensaba.
Un día el huérfano, que quería volar como un pájaro, huyó del orfanato. Llego a un parque donde vio el chiquillo que no podía ni andar ni correr. Estaba jugando en la arena.
Se fue corriendo hacía el chiquillo y le preguntó si alguna vez había querido volar como un pájaro.
-No,- respondió el chiquillo que no pudo ni andar ni correr, - Pero si que me he preguntado como sería andar y correr como los demás niños.-
-¡Qué triste!- dijo el huérfano. -¿Piensas que podríamos ser amigos?- preguntó.
-Claro,- dijo el chiquillo.
Los dos chiquillos jugaron durante horas. Hicieron castillos de arena e hicieron unos ruidos graciosos con las bocas. Los ruidos los hicieron reír mucho. Entonces vino el padre del chiquillo con una silla de ruedas para llevarse a su hijo. El huérfano que siempre había querido volar se fue corriendo al padre del chiquillo y le susurró algo.
- Eso estaría bien.- dijo el hombre.
El chiquillo que siempre había querido volar como un pájaro se fue corriendo a su nuevo amigo y le dijo, - Eres mi único amigo, ojalá pudiera hacer algo para que anduvieras y corrieras como los demás niños, pero no puedo. Pero si que hay algo que puedo hacer por ti.- El huérfano se dio la espalda a su nuevo amigo y le pidió subir a su espalda. Entonces empezó a correr por la hierba. Corrió mucho y cada vez más rápido. Hizo que sus piernas trabajaran aún más. Esforzó más y más sus piernas. Pronto el viento soplo en las caras de los dos niños.
El padre del niño cojo empezó a llorar al ver a su hermoso hijo mover sus brazos arriba y abajo en el viento, mientras gritaba con todas sus fuerzas
-¡Estoy volando, Papa, Estoy Volando!
Papito... Cuanto me amas?
Papito... Cuanto me amas?
El día que mi María José nació, en verdad no sentí gran alegría, porque la decepción que sentía, parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener una hija. Yo quería un varón! A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.
En pocos meses me deje cautivar por la sonrisita de mi María José y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacia planes sobre planes, todo sería para mi María José.
Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre de María José y yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón mas grande para vivir de Randolf según decía él mismo. Una tarde, estaba mi familia y la de Randolf haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:
- Papi... cuando cumpla quince años ¿Cuál será mi regalo?
- Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?
- Bueno papito,... tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí.
La conversa ión se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas. Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba María José, quien ya tenía catorce años. Randolf se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de María José, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estímulos que le habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso papá.
María José ocupaba toda la alegría de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá. Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera... Ya instalados en la Iglesia, vimos como María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.
La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que deberían practicarle otras pruebas para dar un diagnóstico firme.
Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de María José, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:
- Voy a morir, no es cierto? Te lo dijeron los doctores?
- No mi amor... no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre.
- Las personas cuando mueren van a algún lugar? Pueden ver desde lo alto a su familia? Sabes si pueden volver?
- Bueno hija... en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
- Al viento? Y como lo harías?
- No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más.
¡UN CORAZON! ¿Dónde hallar un corazón? ¿Lo venderían en la farmacia acaso, en el supermercado o en una de esas grandes tiendas que propagan por radio y televisión? ¡Un corazón! ¿Dónde Dios mío?
Ese mismo mes, María José cumpliría sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar. El Domingo por la tarde ya María José estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planeado.
¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía no había vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que ya todo estaba muy bien y que su papito sería el que trabajaría para sostener la familia.
María José permaneció en el hospital por quince días que más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lagrimas le entrego una carta de su padre:
"María José, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por ti hija mía... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras. ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!!"
María José lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró: "Papi... ahora puedo comprender cuanto me amabas, yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "Te Amo" y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces".
En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de María José, alzó la mirada al cielo, intento secar las lágrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.
El día que mi María José nació, en verdad no sentí gran alegría, porque la decepción que sentía, parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener una hija. Yo quería un varón! A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.
En pocos meses me deje cautivar por la sonrisita de mi María José y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacia planes sobre planes, todo sería para mi María José.
Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre de María José y yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón mas grande para vivir de Randolf según decía él mismo. Una tarde, estaba mi familia y la de Randolf haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:
- Papi... cuando cumpla quince años ¿Cuál será mi regalo?
- Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?
- Bueno papito,... tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí.
La conversa ión se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas. Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba María José, quien ya tenía catorce años. Randolf se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de María José, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estímulos que le habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso papá.
María José ocupaba toda la alegría de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá. Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera... Ya instalados en la Iglesia, vimos como María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.
La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que deberían practicarle otras pruebas para dar un diagnóstico firme.
Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de María José, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:
- Voy a morir, no es cierto? Te lo dijeron los doctores?
- No mi amor... no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre.
- Las personas cuando mueren van a algún lugar? Pueden ver desde lo alto a su familia? Sabes si pueden volver?
- Bueno hija... en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
- Al viento? Y como lo harías?
- No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más.
¡UN CORAZON! ¿Dónde hallar un corazón? ¿Lo venderían en la farmacia acaso, en el supermercado o en una de esas grandes tiendas que propagan por radio y televisión? ¡Un corazón! ¿Dónde Dios mío?
Ese mismo mes, María José cumpliría sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar. El Domingo por la tarde ya María José estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planeado.
¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía no había vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que ya todo estaba muy bien y que su papito sería el que trabajaría para sostener la familia.
María José permaneció en el hospital por quince días que más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lagrimas le entrego una carta de su padre:
"María José, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por ti hija mía... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras. ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!!"
María José lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró: "Papi... ahora puedo comprender cuanto me amabas, yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "Te Amo" y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces".
En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de María José, alzó la mirada al cielo, intento secar las lágrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.
La pareja que nos enseñó a amar:
La pareja que nos enseñó a amar:
Todo comenzó aquella tarde de otoño, cuando el rompió el silencio y le dijo todo lo que sentía por ella, la tomo de su mano derecha, la miro a los ojos, se le acercó dos pasos y le dijo: “eres todo lo que quiero en esta vida” ella le contesto con una sonrisa, cerró los ojos y se dejó llevar…
Sus vidas comenzaban a tomar color juntos, eran el uno para el otro, compartían días, noches… Fríos y calores… Dolores y alegrías… compartían sus vidas, eran un solo ser.
Un día por la noche el llegó con sus 4 sentidos desorbitados y con los ojos a medio abrir, ella lo miró asustada y le preguntó “¿Qué pasó?” el con la boca apenas abierta, con la lengua totalmente dormida y a punto de desmayarse no le contesto… ella llamó de urgencia a emergencias y consultó por aquellos sorprendentes síntomas y solo recibió una respuesta que no creyó: “su novio está drogado… ingirió cocaína… mire sus fosas nasales si están rojas e hinchadas” ella sin pensarlo cortó el teléfono y no creyó tal estupidez, esa noche cenó sola, la presencia de su novio no se hacia notar en absoluto, al momento de dormir ella comenzó a leer un libro que le recomendó su mejor amiga cuando por curiosidad miró sus fosas nasales… estaban rojas e hinchadas, perdían sangre… ella quedó helada junto a el y con un frío llanto lo abrazó, fue como abrazar a un muerto, el estaba frío y duro…
Al otro día se levantaron como si nada, el se dirigió al trabajo como todos los días mientras ella volvió a llamar a emergencias pidiendo algún tipo de ayuda, solo le respondieron que tenia que hablar con el para poder ayudarlo… lo esperó del trabajo toda la tarde, pero no llegó, 5 horas mas tarde de la salida del trabajo llegó a su casa, con los mismos síntomas que la vez anterior… pero conciente, la vio a ella tirada sobre el sillón llorando desconsoladamente y golpeando fuertemente su rodilla con su puño… ella solo decía “¿por que? ¿Por que a el?” el sin entender se sentó junto a ella y le dijo “eres todo lo que necesito en esta vida” ella lo miró con desprecio y le contestó: “eres todo lo que me lastima en esta vida” el sin entender se dirigió al dormitorio y se acostó a dormir… al otro día, sin los efectos en sus sentidos, se dirigió al trabajo, a las 8pm recibió un llamado de la policía forense preguntando por Victoria Lerse… al oír ese nombre su cuerpo quedó completamente duro, salió del trabajo sin dar ninguna explicación a nadie… llego a su casa y observó cintas de “peligro” rodear su casa, desesperado y desorbitado cruzó las cintas y al entrar a su casa… un policía lo tomó del brazo y pidió su identificación, el contesto “soy Ezequiel Gonzáles, vivo en esta vivienda” mientras miraba una camilla con una bolsa salir por la puerta… solo pudo ver un zapato de su amada Victoria, inundado en dolor sus piernas no soportaron su peso, se arrodilló en el piso y comenzó a lamentarse, fue llevado por la policía a tomar todas las declaraciones del caso, al salir se dirigió a su casa donde todavía estaban los investigadores tomando pruebas, al entrar solo encontró su mágnum 45 en el suelo, junto a una mancha enorme de sangre ya coagulada y una nota en la mesa que decía “te amo mucho, te esperaré por siempre… Vicky” en el momento que terminó de leer la última letra, un rayo de luz cruzó la noche, sufriendo junto a él el dolor de tan grande perdida…
Al otro día Ezequiel solo pensó en morir, tomó una afeitadora y sacó sus hojas… peinando sus venas y sintiendo caer la sangre sintió el frío recorrer sus dedos… pero esto no alcanzaría para provocar su tan esperada muerte, se dirigió hacia la forrajería e intentó comprar veneno para ratas, llegó a su casa y guardó el veneno en el primer cajón de su mesa de luz…
Al otro día se dirigió a la funeraria donde velarían a su amada Victoria, estuvo ahí a las 5 p.m. cuando el velorio era a las 9 pm. … 2 lagrimas solamente cayeron al ver llegar a Victoria en el cajón negro de su funeral, se arrodilló tomando su fría mano y apoyó sus labios en ella, permaneció así por toda la noche, al amanecer abrió sus ojos y secó una de sus únicas 2 lágrimas, vio llegar al coche fúnebre y soltó su ahora tibia mano por el calor que él le otorgaba…
Subió al coche y siguiendo la caravana llegó detrás del coche fúnebre al cementerio, tras unas vueltas llegaron al lugar donde ella descansaría en paz por siempre, tras las palabras del padre, colocaron su cajón en el pozo y comenzaron a llenarlo de tierra… antes de que el cajón fuera totalmente tapado él dejó caer un ramo de 3 rosas blancas que representaban su amor, su fidelidad y sus almas…
Al colocar la lápida que decía simplemente “aquí descansa en paz Victoria”…
Al llegar a su casa Ezequiel abrió su primer cajón de su mesa de luz, tomó una caja roja y por la noche se dirigió al cementerio donde descansaba en paz su amor… una vez allí abrió la caja… tomó un puñado de pastillas de veneno y dijo “aquí te demuestro mi fidelidad amada mía, con los ojos pintados de negro como descansas tu ahora, con los labios negros y la piel pálida, con 1 lágrima que dura desde tu funeral, con mi vida enterrada frente a mi digo adiós a todos… hola de nuevo a ti, mi amor solo es tuyo, y así será por siempre”… colocó el puñado de pastillas en su boca y las tragó una por una… se arrodilló en la tierra… comenzó a sentir el frío por sus piernas y brazos, miró hacia el cielo y cayó desplomado por el suelo, demostrando al mundo como amar, convirtiéndose en una leyenda que nunca nadie se animaría a contar para no desprestigiar sus formas de “amar”
¿Y si no me aman como yo amo?
El amor no es como tener una bolsa de 20 chocolates que
si repartes 10 a tu pareja y 10 a tus amigos, te quedas sin chocolates.
No.
Cuando amas, el amor se multiplica, tú te alimentas a ti misma
y haces sentir bien a quien amas. ¿Y si no te regresan el amor
que das? No importa. Fuiste feliz con tus esperanzas y los momentos vividos.
Por eso, pensar que no te atreves a amar porque no sabes si el otro te
lo va a regresar, es una tontería. Al momento de amar ya eres feliz.
Si esperas recibir algo a cambio de lo que das, significa que tu regalo
no es verdadero. La mejor definición del amor la he escuchado de
una canción de Pablo Milanés: “No pide nada a cambio
de lo que da, mas se entrega cual si hubiera, solo un día para
amar”.
Si tu amor es condicionado –solo si me aman, yo amo- no es amor. Es egoísmo, camuflajeado de amor.
Si tu amor es condicionado –solo si me aman, yo amo- no es amor. Es egoísmo, camuflajeado de amor.
Y si exiges algo a cambio de lo que das, y le entregas a otro tu vida,
creas una deuda imposible de pagar para él. Porque tendría
que pagarte con su vida. Una deuda de la cual querrá escapar a
toda costa. Y te dirá adiós.
¿Por qué esta creencia errónea de que si el otro
me ama, me tiene que entregar toda su vida? Las canciones y los poemas
tienen una gran responsabilidad en esto.
“Sin ti no puedo vivir”, “Ten mi vida, te la doy, pero
no me dejes nunca”, “No quiero un poco, quiero toda tu vida”,
“Sin ti moriría”, “Te quiero a morir” son
solo unas frases que recuerdo de canciones y poemas.
Debes saber, que muchas de las personas que escriben con esta intensidad,
llevan vidas de infierno. Tienen que sufrir hasta la médula para
escribir sus composiciones. Y sus creencias erróneas acerca del
amor, las hacen sufrir a ellas y a sus parejas.
Y propagan sus ideas falsas del amor a través de sus escritos,
contagiándote del mismo mal que ellas padecen.
¿Qué hacer al respecto?
Libérate de las programaciones de cómo debería actuar
alguien que te ama. Déjalo ser libre como una gaviota y prueba
si lo amas así, salvaje, y dueño de su libertad.
Los siameses rara vez sobreviven. Lleven vidas intensas por separado,
para que cuando se junten, tengan algo que compartir. En el amor no hay
esclavos ni amos. Juramentos ni condiciones.
Solo dos aves que desean compartir su libertad y que al rozar sus alas
por un instante en la eternidad, tocan al cielo y lo iluminan con su felicidad.
El niño elige pareja en el cielo
Cuenta una leyenda judía que cuarenta días
antes de nacer, a cada niño se le elige pareja en el Cielo.
Dos almas se crean en el firmamento y entonces un ángel exclama:
"Este niño será para esta niña".
Los ángeles voltean a la Tierra y ven desde arriba y a partir
de ese día, no habrá obstáculo que impida su encuentro
ni adversidad que vulnere su amor infinito.
De acuerdo con la leyenda, hermosa en su totalidad, hay una buena razón
para que los ángeles le elijan un niño a cada niña.
Es la misma razón por la que Dios le da al hombre dos ojos, dos
oídos, dos piernas y dos manos: para que se complementen y actúen
juntos como si fueran uno solo...
Todos, cada uno de nosotros, tenemos un ser en algún lugar del
tiempo, de la distancia, que esta hecho para nosotros, exactamente a nuestra
medida y nosotros a la de esta persona. Así que no os preocupéis
por asuntos menores, total, siempre hay alguien mejor por el grande amor
que nuestro Señor tiene para nosotros.
A muchos les cuesta mas trabajo que a otros encontrarla (o), pero Dios
sabe cuando es el mejor tiempo para cada uno de nosotros...
¿Dónde esta el amor?
Porque a veces el amor duele tanto que llegas a pensar
esto no es amor, porque luchas contra todo.
Como dicen contra vientos y mareas, y si al final tu eres el ganador,
sientes que has logrado lo que tanto anhelabas estar con esa persona que
amas, pero no piensas en lo que hubiese pasado si el amor hubiera llegado
solo a ti sin que tu lo buscaras.
Te preguntas ¿El amor es tan difícil de comprender? Como
saber si es amor verdadero, como, y recuerdas a aquel hombre que te dijo
“Yo te amo y quisiera compartir el resto de mi vida junto a ti.
No me importa como eres, yo te quiero por lo que eres, con tus defectos
y virtudes... yo te amo”, pero en esa ocasión tu corazón
no supo que hacer.
Pensaste “tu no eres lo que yo esperaba” y le dices “no
te quiero”.
Pero en ese momento no pensaste ¿Qué tal si ese era el
amor de tu vida, el amor verdadero?
Tal vez el corazón a veces no sabe como reaccionar a esto. Pero
solo recuerda: el amor puede estar tocando a tu puerta y tu no lo dejas
entrar, déjalo entrar y así te darás cuenta si esto
es amor...
Amor verdadero.
Tal vez es un regalo de la vida que te esta pagando todas tus luchas
por encontrar el amor y esta vez el amor a tocado las puertas de tu corazón...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


